
La barrera colocada se encontraba. Una barrera de rojinegros, jóvenes promesas del balompié nacional. Al fondo, resguardando las redes esta también un joven que con el paso de los años escribirá gloriosos capítulos con la Selección, Oswaldo Sanchez.
El árbitro silba, la barrera se adelanta sin embargo el Comandante Zambrano sabedor de su calidad eleva el balón en corto casi de manera mágica, dejando éste a merced de la derecha privilegiada del Ruso Adomaitis.
El balón surca los aires y se anida, de manera violenta y contundente en las redes de aquella zona sur del Coloso de las Carolinas.
El estallido es casi instantáneo, el júbilo de la afición se funde con el propio Ruso que escenifica uno de los festejos más memorables del extinto Corona. Un festejo en aquella cerca perimetral que dividía muy poco las pasiones laguneras y se fundían en el grito de gol.
El Gol del Ruso Adomaitis, sin duda uno de esos GOLES que jamas deberemos olvidar.



